ACUEDUCTOS ROMANOS

Muchos creen, y hasta algunos maestros enseñan, que los romanos construían acueductos para salvar una vaguada porque no conocían el sifón, o lo que es lo mismo los vasos comunicantes.

Nada más lejos de la realidad. Los romanos construían sifones con tuberías de cerámica, de madera y hasta de plomo pero no tenían materiales ni métodos adecuados para hacer juntas estancas. Generalmente no pasaban de los 10 metros aunque a veces construyeron algunos de bastantes más metros. Preferían construir acueductos de dos o más pisos de arcos superpuestos.

EL ACUEDUCTO ROMANO DE SEGOVIA

El acueducto de Segovia desde el siglo primero de nuestra era ha servido para abastecer de agua a Segovia y en su misión ha transitado por todas las épocas que van desde la antigüedad clásica hasta nuestros días. Es un caso de ejemplar supervivencia, casi tan misterioso como su propio misterio.

Teniendo como tenemos, el monumento en pie sigue siendo un enigma. No sabemos a ciencia cierta a qué se debe su existencia por otro lado tan real y evidente. ¿Quién lo mandó construir? ¿En qué fecha o fechas aproximadas se hizo? ¿Quiénes fueron los artífices que lo elevaron? ¿Cómo se justifica tan colosal obra hidráulica para una ciudad al parecer tan insignificante al lado de otras opulentas y famosas de la Hispania romana?